miércoles, 9 de junio de 2010

FOTO!

Hola,

en mi línea de hacerme un poco de autobombo, os mando un enlace de una página en la que sale una noticia sobre una de las actividades del proyecto de Iquitos (cocha Jacinto en Loreto), y han seleccionado una foto mia!!!!!! Yo no tenía ni idea de que iba a salir una noticia de FAO, ni de que habían mandado esta foto de la cocha (aunque sí me las pidieron oficialmente para el evento), ni mucho menos que la iban a seleccionar. ¡Que ilusión por una tonteria como esta!

Bueno, la página no es importante ni tiene más gracia, pero me ha hecho ilusión ver mi foto ahí mientras buscaba información del evento (ya sabía yo que podía sacar provecho a una nueva camara en la selva).
Y para que no queden dudas sobre la autoría, os pongo también la foto, jejeje.
http://www.onu.org.pe/Publico/CentroPrensa/DetalleNoticia.aspx?id=2652



De aquí a presentarme en premios de fotografía, jajajajaja!

martes, 8 de junio de 2010

Manglares, Chiclayo, Piura, Tumbes...




Aquí estoy, de nuevo a la carga tras algunos días desaparecida. Como os contaba, ya estoy en Tumbes, norte del Perú y frontera con Ecuador. La verdad es que el cambio desde Iquitos para acá me daba mucha pereza, pero como intento ser optimistas siempre pues me quedo con lo bueno, que es la oportunidad de participar en otro proyecto diferente pero también relacionado con la conservación y la protección de Áreas Naturales Protegidas y la educación ambiental, que es el tema principal en el que estoy trabajando yo. Además, estoy conociendo otros lugares muy lindos del Perú, así que el cambio tampoco ha sido tan horrible.

En el tiempo que llevo aquí he quedado dos fines de semana con Eva y Gonzalo. El primer finde fuimos a ver el Santuario Nacional los Manglares de Tumbes y, como decía Eva, conmigo siempre se acaba en un barco, así que recorrimos un poco los manglares, llegamos hasta la frontera de Perú con Ecuador en la costa y estuvimos viendo como extraen las conchas negras, uno de los manjares que hay en esta zona del Perú (es famoso el ceviche de conchas negras). Para extraerlas tienen que meterse en el agua casi por completo e ir buscando entre las raíces del mangle a las conchas, cada vez más escasas. De todos modos, también extraen cangrejos, y por lo visto eso es mucho más complicado y sales completamente cubiertos de fango. Verdaderos trabajos duros.



Foto de las aves de los manglares


Extractor de conchas negras



En los manglares


Después nos fuimos a Zorritos, una playa muy cercana a Tumbes y que estaba casi desierta, y nos juntamos allí con Alicia (la joven cooperante de Ayacucho) y su novio para pasar un día realmente playero y tranquilote. ¡Por fin el mar de nuevo! Cuánto lo he echado de menos… Una maravilla si no fuera por las olas tan altas que tiene el Pacífico (creo que le pusieron este nombre de forma irónica), y que deberían haber servido de aliciente para aquellos que sólo querían venir a Perú si se podía hacer surf…

Foto de grupo


Un poco de playa


La semana siguiente tuve que marcharme a Chiclayo, una ciudad al sur, porque allí organizábamos un taller para la formulación del Plan de Educación Ambiental del Santuario Histórico de Bosque de Pomac. Aunque tuvimos bastante curro, quedaron pequeños ratitos para el esparcimiento, y visitamos un poco el santuario, conocí un poco de la ciudad y visité dos museos que realmente merecen la pena. Por un lado está el museo de Sicán, con los restos arqueológicos de la cultura Sicán, encontrados en el bosque de Pomac. El otro es el de las tumbas reales del Señor de Sipán (los antecesores de Sicán), de la cultura moche, y una autentica preciosidad de hace 2000 años. Reúnen un montón de objetos de oro y conchas de la época moche, y además te muestran cómo han descubierto los enterramientos en las huacas o pirámides. A este museo, que está en Lambayeque, fui con Eva y Gonzalo, y la verdad es que nos encantó.

En Chiclayo



Chambeando en el taller, con mi primera camiseta con huevo frito
(si tardan un poco más me quedo si camiseta de recuerdo!)


Recreación de una de las tumbas del Señor de Sicán



En el museo de las Tumbas Reales de Sipán
http://www.tumbasreales.org/MAR_SUP.htm


A la vuelta pasé por Piura, lugar de residencia de Eva y Gonzalo, para pasar el domingo y regresé a Tumbes para una semana intensa de trabajo, que recién comienza. De momento estaré por Tumbes, dando charlas sobre residuos sólidos, trabajando el Plan de Educación Ambiental y alguna cosita más durante las tres semanillas que me quedan por aquí. ¿Y luego? Pues aún no se qué pasará luego, así que en cuanto lo sepa no dudéis que os mantendré informados.

Antes de terminar quería manar una felicitación especial para Aurora y Silvestre, y un saludín a mi “sobri” Pedro, un nuevo integrante de la “familia” al que estoy deseando conocer!!!!!




viernes, 28 de mayo de 2010

Desde Tumbes

Hola a todo el mundo.

Como algunos ya sabeis, mi estancia en Iquitos ya acabó, y ahora me encuentro en Tumbes hasta finales de junio. Tumbes es una ciudad fronteriza con Ecuador, muy cerca de la costa . Aqui estoy trabajando en el proyecto Araucaria XXI Reserva de la Biosfera del Noroeste, en el que trabajan la AECID y el SERNANP (organismo de gestión de las áreas naturales protegidas, dependiente del Miniterio del Ambiente de Perú).

De momento no tengo fotos que enseñaros, pero se que algunos os preguntabais donde me he metido, así que siento que os debía al menos unas lineas. Este fin de semana vienen Eva y Gonzalo, de Piura (ya os hable de ellos unos posts más atrás, cuando vinieron a verme a Iquitos) y Alicia, la joven cooperante de Ayacucho, con su novio, así que espero tener bonitas fotos el lunes para colgar.

Mientras tanto, os pongo alguna foto de la cocha San Jacinto, cerca de Iquitos.




sábado, 10 de abril de 2010

Seis meses de paraíso e iniciando la cuenta atrás…

Hoy me ha dicho una amiga que tiene que dar una charla sobre cooperación y estaba pensando hablar de este blog para que la gente comprendiera un poco mejor la vida siendo cooperante. Me ha parecido una locura, y es que creo que no he reflejado en ningún momento algo ni parecido, más bien ha sido un resumen de vacaciones y visitas varias. Por eso me apetece ir un poquito más allá y contaros desde mi perspectiva lo que han sido de momento estos seis meses de trabajo y de vida para mí, con lo bueno, pero también con lo malo. En el paraíso no todo es perfecto.

Venir acá ha sido descubrir nuevas culturas, y no sólo una, lo cual es fascinante, y ha sido darme cuenta de lo difícil que me resulta comprender otras formas de vida y lo interesante y duro que es el proceso de entendimiento.

He conocido lugares maravillosos, gente fantástica y un país megadiverso por su gente y sus paisajes.

He podido hacer por fin un trabajo que considero útil (al menos un poco), para el que me siento capacitada y que me provoca ganas de levantarme cada día para vivir nuevas cosas y aportar lo que pueda (y eso cuando tengo que levantarme a las 6 de la mañana para mi es una novedad, ya lo sabéis…).

Me he cuestionado de qué vale que yo esté aquí, intentando apoyar a gente que no avanza porque todo funciona terriblemente mal por culpa de los intereses económicos y no porque no sean capaces de hacer las cosas.

Me he sentido responsable de haber traído todo mi bagaje cultural y que éste influya en mis actividades, en algunos sentidos para bien, por lo que pueda aportar, y en otros para mal, porque aquí los procesos son y tienen que ser diferentes.

Me he dado cuenta de la influencia que pueden tener mis actos cotidianos en la gente, con la responsabilidad que conlleva.

He aprendido todos los días cosas nuevas, a veces buenas y a veces malas, a veces con gusto y a veces a base de hostias.

Me he dado cuenta de lo privilegiada que soy habiendo recibido tantos años de formación (he perdido la cuenta…) y habiendo vivido con tantísimas facilidades, y lo desdichada que soy teniendo tantísimas dependencias en cuanto a lo económico y viviendo atada a determinadas inercias sociales inherentes a nuestra sociedad.

He tenido que enfrentarme a muchos miedos, primero por el desconocimiento y los prejuicios, y luego por la inseguridad que todos tenemos en mayor y menor medida.

He sentido que la gente me escucha, tiene en consideración lo que digo y me valoran a mi y a mi trabajo.

He sentido el sentimiento de inferioridad de algunas personas frente al extranjero, y he visto como mi cara se convierte en un signo de dólar todos los días.

He comprendido que toda la psicología que he aprendido en mi vida a la hora de relacionarme con la gente no sirve para nada, y que el comportamiento de las personas es muy relativo (en esto tengo que seguir trabajando, como me decía una vez un amigo, la gente no es buena o mala, y no puedo ponerlas en una de las dos listas y punto).

He aprendido a no confiar en nadie, y a la vez a poner en ocasiones mi vida y mi seguridad (física y mental) en manos de la gente, a veces desconocidos.

He sentido una vez más lo que es estar lejos de casa y de tu gente.

He conocido a gente que, durante estos meses, han sido mi “familia”.

He comprendido que en determinadas situaciones la línea que separa lo moral de lo inmoral, lo ético de lo no ético, se difumina.

He conocido muchos casos de injusticia, en ocasiones delitos depravados y en otras simples delitos comunes o faltas de ética cotidianas, que no se pueden denunciar porque la justicia y las fuerzas de seguridad están corruptas, o son ellas mismas las que cometen los delitos.

He visto a las victimas de los delitos asumir la situación con resignación o con rabia, pero siempre sabiendo que nada se puede hacer y que siempre pagan los mismos.

He visto a los que cometen los delitos disfrutando de su impunidad y he tenido que aprender a mirarles a la cara.

He sentido la rabia de no poder hacer nada. He tenido que comerme mi rabia y aprender a vivir con ella. También he aprendido que la rabia no ayuda a pensar con claridad.

Le gente me ha permitido comprobar lo importante que es bailar para poder vivir, y que se puede intentar ser feliz a pesar de todo.

He conocido a gente con muchas ganas de hacer cosas y mucha capacidad que no puede actuar porque el sistema lo impide, y que poco a poco pierden la esperanza. También a gente que no la pierde a pesar de las dificultades y siguen luchando.

He visto a niños y niñas crecer felices jugando en una canoa. He visto a niñas pasear con hombres que podrían ser sus abuelos, pero que todos sabemos que no lo son.

He visto lo maravillosa y compleja que es la selva, lo poco que puedo ofrecer en ella, lo poco práctica que es nuestra formación (hace poco un amigo licenciado en derecho decía “yo no tengo nada que ofrecer en la selva, no se hacer nada (ningún oficio)”) y cómo la gente ha vivido aquí durante muchos años en equilibrio con la naturaleza. He visto lo que es una gran ciudad en medio de la selva, y a gente tratando de adaptarse a esta nueva realidad.

He visto a extranjeros/as (cooperantes o no), igual que a peruanos/as, con muchas ganas de trabajar, hacer las cosas lo mejor que puedan y mejorar el mundo en el que viven en la medida de sus posibilidades, a extranjeros/as que simplemente viven la vida lejos de sus hogares y a extranjeros/as, igual que a peruanos/as, aprovechándose de las necesidades, de las diferencias culturales y de su superioridad económica, para así poder vivir vidas que en sus países no podrían ni soñar. También he visto que las tres cosas no son incompatibles.

Me he reafirmado en la idea de que los problemas ambientales, como los sociales o los económicos, no se solucionan a base de pequeños actos si la presión social no fuerza a los poderes económicos y políticos (¿no son los mismos?) a que cambien la situación.

Me ha ayudado a ver que la cooperación no es buena ni mala, que al final es un trabajo que, dependiendo de quien lo desarrolle, puede ser mejor o peor, como cualquier otro trabajo. No creo que sea una forma de neocolonialismo, pero tampoco va a cambiar el mundo. Esa es mi opinión actual.

He comprobado una vez más que hay pobres muy ricos y ricos muy pobres.

He vivido en una burbuja gracias a mi situación económica y laboral, que me ha impedido conocer realmente dónde estoy y vivir realmente la complejidad de esta realidad.

He comprobado lo importante que es tener a gente maravillosa cerca que te apoye, te escuche y te ayude.

He vivido una experiencia inolvidable, y estoy sintiendo lo efímera que es y que está destinada a acabar. Como todo en la vida, supongo.

Si habéis llegado hasta aquí, y se que esta entrada es muy larga, comprenderéis que esto es sólo una pequeña síntesis de lo que pienso, pero creo que no era justo resumir mi estancia aquí con lo que había contado hasta ahora. Para algunos sólo serán ideas sueltas, pero espero que al menos os hayan transmitido un poco mejor cómo está siendo mi experiencia como “joven cooperante”. De todas formas, esto aún no se acaba, todavía me queda irme a Tumbes a principios de mayo, hasta finales de junio que termina mi trabajo acá, así que os seguiré contando nuevas impresiones.

Y ahora, de propina por vuestra paciencia, unas fotillos,

P1020007Foto con María. una pequeña perezosa, mientras me clava sus uñitas en la mano.

P1020013

María, sonriendo a la cámara

P1020038En Semana Santa vinieron a visitarme Eva, la joven cooperante de Piura, Gonzalo y la mamá de Eva. Aquí están con Tatiana en El Refugio, el bar donde Bareto grabó “ya se ha muerto mi abuelo” .

P1020034

Anochecer en la selva 1

P1020039

Anochecer en la selva 2

P1020043

Anochecer en la selva 3

domingo, 28 de marzo de 2010

Pero tú… ¿Para que te fuiste al Perú?

En esta ocasión, y después de mucho hablar de vacaciones y ociosidades varías, quiero hablar un poquito de una parte del trabajo que estoy haciendo aquí.

Aunque me gustaría ir contando más cosas, me voy a centrar en un Foro-Taller sobre Interculturalidad: Agua y Territorio Indígena que ha organizado un colegio de Nauta, la ciudad para la que trabaja el proyecto. El Colegio Rosa Licenia ha organizado este foro los días 26 y 27 de marzo para los maestros y las maestras de la zona con la colaboración del proyecto Araucaria XXI Nauta, que es en el que yo trabajo. Es su tercer foro sobre interculturalidad, y la verdad es que tiene mucho éxito gracias a los ponentes invitados y al interés que despiertan en la gente los temas que tratan.

Este año la parte de conferencias comenzó con un antropólogo que explicó la importancia del agua y el territorio para el pueblo kukama que, os recuerdo, es el pueblo de mayor presencia en esta región de la Amazonía.

A continuación participó un líder kukama, presidente de una asociación llamada ACODECOSPAT, hablando del trabajo de las organizaciones indígenas y de su visión sobre el agua y el territorio. Me impresionó comprobar una vez más cómo la visión indígena sobre temas ambientales partiendo de su cosmovisión se parece tanto a la visión que se plantea en occidente a la hora de tratar los temas de medio ambiente , centrándose sobre todo en el “buen vivir” indígena, que nosotros denominamos la calidad de vida, y que obviamente no está ligada exclusivamente a lo económico. Lo que más me llama la atención es que en su discurso parten de que tienen claro lo que es este “buen vivir”, lo conocen y, a pesar de los problemas que tienen y que reconocen, han tenido este “buen vivir” y lo que quieren es que no se lo arrebaten los intereses económicos que están entrando a la Amazonía: petroleras, madereras, etc. Mientras, en occidente creo que es complicado que la gente te de una respuesta clara a esta pregunta, más bien nos centraríamos en temas materiales: tener mi casa propia, tener un buen trabajo, conseguir un coche…, aunque todos sabemos que nada de esto te da la felicidad. Sé que no os estoy descubriendo nada, pero creo que es interesante reflexionar sobre esto al menos una vez al día, para que la inercia consumista no acabe con nuestra felicidad. En resumen, pudimos comprobar que las poblaciones indígenas plantean un concepto de desarrollo completamente diferente al predominante en nuestra sociedad, y por lo tanto existen choques entre ambas percepciones.

Después habló  una socióloga que trató el tema de Bagua, donde murieron varios indígenas a manos de la policía en una protesta en defensa del territorio indígena (ya os he hablado anteriormente de este tema y creo que os puse un link con más información). El caso Bagua ha sido especialmente importante ya no sólo por el número de víctimas sino por el interés de la población peruana y el apoyo que recibieron los indígenas en esta ocasión, que cambió de forma radical la invisibilidad de los indígenas amazónicos en el contexto del país para llevarlos a una situación de protagonismo. Aunque el problema aún no se ha resuelto, estuvimos viendo los posibles avances, difíciles por la falta de voluntad política en este asunto, que está relacionado con los derechos de los indígenas sobre sus tierras, sobre el subsuelo (el petróleo y el gas que hay bajo sus tierras), su derecho a ser consultados  para la explotación de los recursos de sus territorios, establecido por el Articulo 169 de la OIT, y demás temas espinosos que se prefieren ir postergando.

Por último participó un profesor de comunicación, que trató sobre la visión que se tiene de la Amazonía desde fuera y la visión que tiene la Amazonía del exterior, tratando de aportar una nueva visión que ayude a la comunicación y planteando estrategias de trabajo. La jornada terminó con una mesa redonda.

El sábado se dedicó a talleres sobre diferentes temas que pueden ser de ayuda a los maestros y las maestras a la hora de trabajar la interculturalidad en las aulas.

Bueno, y como se que leer os aburre bastante, no me enrollo más y paso a la sorpresa: ¡He hecho mi primer video casero! jejeje. Aún no tiene muy buena calidad porque sólo es una prueba, pero me apetecía ponerlo. Es sólo un montaje de imágenes del foro taller, que con un poco de suerte transformaré poco a poco en un pequeño resumen del foro taller con parte de las charlas de fondo y así (es una idea, no se si lograré hacerlo), pero de momento os dejo con el video. Disfrutadlo!

lunes, 15 de marzo de 2010

Mis papás visitan el paraíso

Aunque hace una semana que volví de las vacaciones, y una semana cuando se regresa al trabajo después de las vacaciones se hace bastante larga, pero no he tenido tiempo aún de contaros las semanas que pasé con mis padres visitando algunos de los rincones del Perú.

Todo comenzó en Iquitos, primera vez de Latinoamérica para mis padres y empezaron fuerte. La verdad es que, a pesar de sus temores por los zancudos, la malaria, y las quejas constantes de mi padre por el calor, pasaron una semana muy buena visitando algunos de los típicos rincones de “la selva”:

DSCN0058

En Padrecocha compramos algunas artesanías nativas Kukamas con mi compañero Abraham y Tatiana…

DSCN0054

Mi mamá hizo nuevos amigos…

P1010450

… y comimos en un restaurante flotante sobre el río Nanay

DSCN0071

Fuimos a ver los disfraces de carnaval de los alumnos de los coles de Iquitos, que representan diferentes tradiciones amazónicas

DSCN01011

Mi papá no dejaba de impresionarse con los motocarros

DSCN0162

Y como yo tenía que trabajar, se fueron acompañados por Tati a la visita obligada a Quistococha, a ver animalillos y…ups!!! que estatua tan exhibicionista!

 

DSCN0197

Tatiana también les acompañó a Belén, el barrio flotante. Ahí está mi mamá con las gafas bien amarradas, por lo que pudiera pasar…

DSCN0311

Visitaron la casa de Fierro, obra de Eiffel que está en la plaza de armas de Iquitos, donde posaron como dos recién enamorados

DSCN0336

A pesar de la lluvia fueron a Nauta y, por supuesto, a su lago Sapi Sapi

DSCN0407

Mi padre también hizo nuevos amigos!!!!

Imagen 017

El siguiente fin de semana, llegó el momento de marcharos del paraíso selvático hacia el serrano. Cusco nos esperaba!!!!

P1010463

En Cusco nos encontramos con Bea, siempre una compañía de excepción, y con el menos apreciado mal de altura o soroche, que hizo de las suyas pero no pudo con nosotros gracias al mate de coca

P1010468

A pesar del soroche pudimos hacer un poco de turismo por la ciudad

P1010517

Visitamos Moray en el Valle Sagrado acompañados por tres Argentinos que conoció Bea en sus aventuras previas y que eran encantadores

P1010542

También visitamos Chinchero y su preciosa iglesia

P1010637

Como Cusco no nos sentaba demasiado bien, y ya era hora de bajar de altura, nos dirigimos a Arequipa, algunos miles de metros mas abajo que Cusco, para encontrarnos con Peluchín y Carmensita… perdón, Mikel y Carmen, que nos llevaron a comer algunas de las más deliciosas comidas que ofrece la gastronomía peruana

P1010617

En Arequipa visitamos el monasterio de Santa Catalina, una verdadera preciosidad

P1010709

Nuestra aventura continúo en el Valle del Colca, donde estuvimos dos días disfrutando de sus paisajes y sus gentes

P1010726

En Chivay, pueblo del Valle del Colca, visitamos la sede del proyecto de Mikel y Carmen

P1010791

Fuimos a ver cóndores ¡Qué impresionantes cuando pasan cerca de tu cabeza! ¡Vaya bichos!

P1010849

Nuestra aventura llegaba a su fin! pero primero unas últimas delicias culinarias en Lima

P1010927

Y una última foto de la segunda luna de miel de mis padres, esta vez en el Parque del Amor de Lima ¡Qué bonito!

Ahora a volver al curro!!!!!! Ya os contaré más cositas de  mi vida diaria, mucho menos entretenida que las vacaciones, como os podéis imaginar.

sábado, 6 de febrero de 2010

SEGUIMOS EN LA SELVA

Esta vez empiezo sin grandes cosas que contar, pero con una gran noticia: de momento me quedo en la selva. Esta semana por fin hemos llegado a un acuerdo, y me quedaré en Iquitos hasta mediados de mayo, así que mi estancia en Tumbes se va a reducir a un mes y medio.  De momento tengo bastantes cosas que hacer aquí, y han entendido que es mejor que las termine y hacer poco y bien mejor que mucho y mal. Yo estoy encantada con la decisión, este paraíso es una maravilla y ya tengo aquí mi casita, mi gente, mi trabajillo,… así que feliz de seguir aquí.

Ver mapa

 

Os pongo alguna foto más de Iquitos, aprovechando que no tengo nuevas fotos que enseñaros.

 

PC160002 Mis compañeros de trabajo en la cena de Navidad

PB150056 (2)

Amanecer frente a mi casa

 

DSC_0306

Motocarros en una calle de Iquitos

 

Por último un comentario cinematográfico: hace ya algunas semanas fui a ver Avatar, y me sentí súper afortunada de haber podido verla estando en Iquitos. No quiero hacer publicidad porque creo que no la necesita, muchos ya la habréis visto cuando leáis esto, y los que no seguro que habéis tomado esa decisión a raíz del montón de información que hay sobre ella. Lo interesante ha sido ver cómo la gente acá se siente identificada con la historia de desprecio y abuso que cometen las multinacionales relacionadas con recursos naturales (ya sean mineras, petroleras, etc.) frente a las comunidades indígenas que conservan aún una relación muy especial (y difícil de reflejar en una peli) con su entorno. La gente (incluida yo) ha relacionado uno de los momentos de la película con el conflicto de Bagua, en el que las comunidades originarias se unieron frente a lo que consideraban la explotación de su territorio y se enfrentaron a los que toman las decisiones. Eso sí, el final aún está por escribirse, pero no está siendo como el de la película. Ya sabemos, la realidad supera a la ficción…

avatar